Monitorización de la humedad del suelo, el indicador enterrado del riesgo de incendio

La monitorización de la humedad del suelo se está abriendo camino como una de las variables que conviene vigilar cuando el riesgo de incendio forestal se dispara. 

Hasta ahora el peligro se ha evaluado sobre todo prestando atención a la temperatura, la humedad relativa y el viento, tres parámetros que se miden en el aire y en unos pocos puntos del territorio. Pero varios estudios apuntan a que hay un indicador igual de fiable bajo tierra.

Y cuando solo en España, a finales de julio, tienes más de 200 000 hectáreas arrasadas, afinar los sistemas de alerta temprana de incendios forestales se torna en algo prioritario.

Lo que el suelo revela antes que la meteorología

La cantidad de agua disponible en el suelo determina cuánto puede transpirar una planta. Cuando baja, la vegetación cierra los estomas, le supone un mayor esfuerzo hacer subir el agua desde la raíz hasta las hojas y se seca. La humedad del combustible vivo, que es lo que termina ardiendo, depende en buena medida de lo que ocurre bajo tierra.

Una revisión de 2023 en International Journal of Wildland Fire ya apuntaba que los sistemas de riesgo siguen describiendo el estado hídrico del terreno con índices de sequía puramente meteorológicos, cuando existen fuentes mejores.

Esta revisión se complementó con un posterior trabajo del Servicio Forestal de Estados Unidos, que reconstruyó 5400 mapas diarios de avance del fuego para 196 incendios de las Montañas Rocosas del norte entre 2012 y 2021. La humedad del suelo y el estrés hidráulico de la vegetación resultaron ser los predictores dominantes del crecimiento diario, y sumaron entre 8 y 9 puntos de precisión a los modelos alimentados solo con combustible y meteorología. Y cuando tu tarea es predecir el grado de amenaza de los incendios forestales y cómo se puede propagar el fuego, esa diferencia se nota.

Cómo llevar a la práctica la monitorización de la humedad del suelo

Podemos distinguir tres vías que ofrecen diferentes respuestas:

  • Modelos de balance hídrico a partir de datos meteorológicos. TopoFire, uno de los más usados en EE.UU., trabaja con una resolución de unos 250 metros.
  • Satélites, que añaden una cobertura continua y una resolución que rara vez baja de la escala de cuenca.
  • Medición directa vía sensores de humedad del suelo enterrados a distintas profundidades que registran el contenido volumétrico de agua y el potencial hídrico. Un estudio de 2026 sobre 935 grandes incendios en Portugal concluyó que la humedad del combustible vivo se estima mejor a partir del contenido volumétrico de agua entre 28 y 100 centímetros, la franja donde enraíza el matorral.

La escala de las dos primeras opciones no permite análisis tan detallados como los proporcionados por las mediciones directas de los sensores.

Qué se está haciendo en la península ibérica

Pero nada de esto es exclusivo de EE.UU. La monitorización de la humedad del suelo también está encontrando su sitio aquí.

AEMET puso en marcha en mayo de 2026 el IPIF, que incorpora humedad del suelo y estado de la vegetación por satélite, y afina la resolución de 5 a 1 kilómetro. 

El CREAF, por su parte, publica a diario, con ForestDrought, el agua del suelo y la humedad de la vegetación viva de la península y Baleares.

Contenido de agua del suelo en la península ibérica y Baleares. Fuente: ForestDrought, CREAF-EMF
 Contenido de agua del suelo en la península ibérica y Baleares. Fuente: ForestDrought, CREAF-EMF

Y sobre el terreno, Arantec trabaja en el marco del proyecto SenForFire, una iniciativa Interreg Sudoe coordinada por el ITEFI-CSIC. Nuestra tarea es aportar tecnología inalámbrica y sensórica, junto al ICIFOR-INIA-CSIC, el IMB-CNM-CSIC, las universidades de Extremadura, Évora y Coimbra, Ray Ingeniería, el CNRS y Andorra Recerca i Innovació, entre otros.

Desde su inicio, SenForFire ha identificado diferentes zonas piloto donde lleva a cabo análisis de campo registrando temperatura, contenido de humedad del suelo y potencial hídrico, contrastando los valores con ERA5-Land. También correlaciona esas medidas con la humedad de la vegetación obtenida pesando muestras en laboratorio. 

Los límites de la monitorización de la humedad del suelo

Hasta ahora hemos visto las posibilidades de la tecnología de monitorización de la humedad del suelo. Pero estas soluciones también tienen sus límites.

Las sondas, por ejemplo, hay que enterrarlas a cierta profundidad, pero la superficie en contacto con las hojas se escapa. Además, hay que instalar varios nodos para obtener información fiable, lo que incrementa el coste de la red.

En el desarrollo de SenForFire nos hemos encontrado también con dificultades, desde problemas con la envolvente en terrenos muy húmedos hasta afecciones derivadas del ganado.

Pruebas de campo en Santibáñez el Alto (Cáceres) en el marco del proyecto SenForFire. Marzo, 2026

Medir donde arde

La humedad del suelo lleva tiempo en la lista de variables que explican el comportamiento del fuego, pero su monitorización sistemática es bastante más reciente.

Los sistemas de alerta temprana de incendios forestales que están llegando ya no se conforman con la meteorología. Y lo que falta no son más satélites. Faltan puntos de medida repartidos por el monte, y series lo bastante largas como para que signifiquen algo.